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Cómo se compra

¿El precio de la central de abastos es el que me va a dar mi proveedor?

· 10 min de lectura

La respuesta corta

No. El precio de la central es de mayoreo en bodega y con el producto en el piso del mercado, y además no es un solo número. El 5 de octubre de 2026 el mismo tomate saladette de primera salía en el Mercado de Abasto de Guadalajara entre $17.69 y $21.43 el kilo según el origen y la bodega. De ahí a tu puerta se le suman cinco cosas: el nivel de venta, la selección, el flete, el crédito y lo que se reponga. Sirve como referencia para saber si tu cotización es razonable, no como el precio que vas a pagar.

La respuesta corta y por qué igual conviene leerlo

No, no es el mismo precio. Y el que te da tu proveedor no está mal por ser más alto.

La referencia de la central sirve para otra cosa. Sirve para saber si la diferencia que te cobran es razonable.

El precio público de mayoreo lo publica el SNIIM de la Secretaría de Economía por central y por producto, de lunes a viernes. Está en su consulta de frutas y hortalizas y es gratis.

Primero: la central no tiene un precio, tiene un rango

Esto se salta siempre y descuadra todo lo demás. El SNIIM publica mínimo, máximo y frecuente del mismo día.

Son bodegas distintas vendiendo el mismo producto, y así funciona un pasillo de bodegas por dentro. El origen parte el precio otra vez.

Tomate saladette de primera en el Mercado de Abasto de Guadalajara el 5 de octubre de 2026: mínimo $17.69 el kilo, frecuente de San Luis Potosí $18.46, frecuente de Sinaloa $20.36 y máximo $21.43. Precio oficial de referencia del SNIIM.
El mismo producto, el mismo día y el mismo mercado, con $3.74 de diferencia por kilo entre el mínimo y el máximo.

Ese día el saladette de San Luis Potosí salía en $18.46 el kilo y el de Sinaloa en $20.36. Son dos pesos de diferencia y los dos son «el precio de la central».

La tabla completa de ese mercado está en los precios de mayoreo del Mercado de Abastos de Guadalajara, con su fecha de corte.

Los tres números del SNIIM, uno por uno

Cada renglón de la consulta trae tres precios. Confundirlos es la causa más común de una comparación mal hecha.

El mínimo

Es la bodega más barata de ese día. Casi siempre es volumen grande o producto de salida que hay que mover.

No sirve de vara para tu cotización. Comparar contra el mínimo es comparar contra una compra que tú no haces.

El frecuente

Es el precio al que más se vendió ese producto ese día. Es el único de los tres que sirve para comparar.

Cuando alguien dice «el precio de la central», esto es lo que debería querer decir.

El máximo

Suele ser la bodega que ya se quedó con poco producto. También aparece cuando la calidad del lote es mejor que la media.

Si tu cotización está arriba del máximo del día, ahí sí hay algo que preguntar.

La referencia no existe igual para todos los insumos

Esto cambia cuánto puedes apoyarte en el dato. El SNIIM no reporta todo con la misma frecuencia.

Fruta y verdura, todos los días hábiles

Es el módulo más completo y el que permite comparar el mismo día. De ahí salen los precios del tomate de arriba, y el SNIIM es la primera de las cinco fuentes públicas de precios de mayoreo.

Pescados y mariscos, en mercado de destino

También se publica seguido y el nombre del lugar no siempre es el del mercado. En Zapopan el registro dice el municipio y no la central, como lo explica la página del Mercado del Mar.

Huevo, pollo y res, una vez por semana

El módulo de pecuarios reporta con menos frecuencia. En el Mercado de Abasto de Guadalajara el huevo se publica una vez por semana, con sus niveles de venta.

Con un dato semanal la referencia sigue sirviendo. Lo que cambia es que se usa para el mes y no para la compra de mañana, igual que la cadencia con la que se le pide precio a cada familia.

Los cinco conceptos entre la bodega y tu puerta

Cada uno es un servicio y cada uno se puede preguntar por separado. Juntos explican casi toda la diferencia.

El nivel de venta

El precio del SNIIM es de mayoreo. Si compras media arpilla estás en medio mayoreo y ése es otro precio.

Es el concepto que más sorprende. Un restaurante chico casi nunca compra en el volumen que define el precio de mayoreo.

La selección de la pieza

En bodega la arpilla viene como viene. Si alguien escoge calibre y madurez por ti, ese trabajo está en el precio.

Es el concepto que más se paga sin saberlo. Producto parejo rinde más porciones y te ahorra tiempo de cocina.

El flete y la ruta

Llevarlo a tu puerta cuesta, y el flete se cobra abierto o escondido en el kilo. Conviene preguntar cuál de los dos.

El crédito

En bodega se paga de contado. Pagar a quince días es financiamiento y tiene precio, aunque nadie lo desglose.

Vale la pena saber cuánto cuesta. Pregunta qué precio te da de contado y compara las dos cifras.

Lo que se repone

Un proveedor que te cambia lo que llegó mal está absorbiendo una merma. En la central esa caja ya es tuya.

Del precio de bodega del SNIIM de $18.46 el kilo a $23.76 en la puerta del restaurante, sumando medio mayoreo $1.50, selección $1.00, flete y ruta $2.00 y crédito a 15 días $0.80. Sólo la base es dato oficial, los cuatro conceptos son de ejemplo.
La base es el precio oficial del SNIIM. Los cuatro conceptos de encima son de ejemplo y en tu plaza se preguntan uno por uno.
ConceptoQué estás pagando¿Se negocia?
Nivel de ventaEl volumen que compras y no el que define el mayoreoSí, subiendo el pedido o consolidando
SelecciónQue alguien escoja calibre y madurezSí, aceptando producto sin escoger
Flete y rutaQue llegue a tu puerta en un horarioSí, con pedido mínimo o día fijo
CréditoPagar después de recibirSí, pagando de contado
ReposiciónQue te cambien lo que llegó malCasi nunca, y no conviene
Total de la diferenciaEl servicio completo contra ir túPor partes, no en bloque
La columna de la derecha es lo que se puede mover en una negociación. Bajar el precio sin decidir qué servicio sueltas casi siempre regresa como producto peor.

Cómo se usa la referencia sin pelearse con nadie

  1. Pasa tu cotización a pesos por kilo. Si te cotizan por caja, divide entre los kilos reales de esa caja, porque cada unidad de compra pesa distinto.
  2. Busca el renglón del mismo día. Mismo producto, misma calidad y mismo origen si viene.
  3. Resta contra el frecuente. Eso es lo que estás pagando por el servicio.
  4. Reparte esa diferencia entre los cinco conceptos. Si no alcanza a explicarse, ahí hay una pregunta.
  5. Pregunta por el concepto, no por el precio. «¿El flete va aparte?» llega más lejos que «está muy caro».

Cuando la diferencia se sale del rango, el SNIIM sirve para saber si te están cobrando de más con un dato y no con una sospecha.

Y si te cotizan por debajo del precio de la central

Pasa, y no siempre es una buena noticia. Un precio abajo del mínimo del día casi siempre trae una explicación.

Producto de un día más

Es lo que no se vendió ayer y hay que mover hoy. Sirve para lo que entra al fuego y no para lo que va crudo al plato.

Calibre o calidad de salida

La pieza chica o despareja cuesta menos y rinde menos. El precio por kilo baja y el costo por porción puede subir.

Una venta de enganche

El primer pedido sale barato y el tercero ya no. Conviene anotar el precio de las primeras cuatro entregas.

En los tres casos la pregunta es la misma. Pide la calidad y el origen por escrito antes de cerrar.

¿Entonces conviene ir a la central?

A veces, y la cuenta no es el precio por kilo. Es el precio más la vuelta.

  • Gasolina y casetas de ir y volver, más el estacionamiento del mercado.
  • Las horas de quien va, que son horas de cocina o de administración.
  • La merma de lo que escogiste mal por ir con prisa y sin báscula.
  • El riesgo de la madrugada, que es real y nadie lo pone en la hoja.

La cuenta completa está en proveedor a domicilio o ir a la central. Con compra chica casi nunca sale.

Qué hace Comprafin con esto

Comprafin compara cada mañana los precios que capturan los proveedores que el restaurante ya tiene. El precio de la central queda al lado como referencia oficial, con su fecha.

Eso es lo que falta casi siempre. No el precio de la central, que es público, sino tenerlo junto a lo que te cotizaron hoy. A quien va a abrir y todavía no tiene proveedores la referencia oficial le sirve como primer piso.

  • Lo que publica Comprafin de un mercado es el precio oficial del SNIIM con su fecha de corte y su liga.
  • Lo que no publica es el precio de ningún proveedor, ni como ejemplo.
  • Lo que cuesta son $599 al mes por negocio con IVA incluido, con prueba de 14 días.

Si prefieres hacerlo a mano, la consulta del SNIIM es pública y gratis y se abre sin cuenta.

Preguntas frecuentes

¿El precio de la central de abastos es el que me va a dar mi proveedor?

No. Es precio de mayoreo en bodega, con el producto en el piso del mercado y pagado de contado. Lo que te cotiza tu proveedor trae encima el nivel de venta, la selección, el flete, el crédito y la reposición.

¿Por qué el SNIIM publica tres precios del mismo producto?

Porque son bodegas distintas del mismo mercado. Publica mínimo, máximo y frecuente, y el frecuente es el que sirve para comparar.

¿Cuánto más que la central es razonable?

Lo que se pueda explicar con los cinco conceptos. Si la diferencia no se explica con ninguno, ahí va la pregunta.

¿Puedo comprar al precio de mayoreo de la central?

Sólo si compras en el volumen que define ese precio y vas por él. Con media arpilla estás en medio mayoreo y es otro precio.

¿El precio del SNIIM incluye el flete?

No. Es precio en el mercado de origen o de destino según el módulo, siempre sin entrega a tu domicilio.

¿Comprafin publica el precio de los proveedores?

No. El único precio que publica de un mercado es el oficial del SNIIM, con su fecha de corte y su liga.

Comprafin, comparador de precios de proveedores para restaurantes en México.

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