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Comparativas

Comprafin contra una hoja de cálculo: dónde se rompe cada una

· 8 min de lectura · actualizado el 13 de octubre de 2026

Una hoja de cálculo compara precios sin problema. Donde deja de alcanzar es en conseguirlos: con 12 insumos y 5 proveedores son 60 precios que alguien tiene que pedir y teclear cada vez que se mueven. Comprafin no calcula mejor que Excel. Lo que cambia es de qué lado se captura, porque el precio del día lo pone cada proveedor en su cuenta. Si compras a dos proveedores y tus precios se mueven una vez al mes, la hoja te alcanza.

Lo que una hoja de cálculo sí hace bien

Una hoja de cálculo es gratis y es tuya. Nadie más la ve. Hace exactamente lo que le pidas y no depende de que otra persona entre a capturar algo. Si mañana quieres una columna nueva la agregas tú.

También se adapta a lo que sólo tú haces. Si compras el pollo en canal y lo porcionas en casa, eso lo modelas en una hoja en veinte minutos. Ninguna plataforma va a tener tu caso raro resuelto de fábrica.

Con dos proveedores, una lista que cambia una vez al mes y el dueño comprando, la hoja cubre la comparación.

Las tres hojas que existen de verdad

Cuando alguien dice que lleva sus compras en Excel puede estar hablando de tres archivos muy distintos.

  1. La libreta digitalizada. Una columna por proveedor y precios sin fecha. No compara nada. Guarda lo que costaban las cosas alguna vez.
  2. La hoja de costos. Escandallos, rendimientos y food cost por platillo. Ésta es la buena y no la reemplaza nadie.
  3. La comparativa viva. Precios con fecha, unidades normalizadas y el mínimo marcado solo. Es la que sirve para comprar y es la que casi nadie sostiene más de un mes.

Casi todo el mundo cree que tiene la tercera y tiene la primera. La diferencia entre las dos es una fecha por celda, y esa fecha es justo lo que nadie captura.

Dónde se rompe

No se rompe en la fórmula. Una función de mínimo con cinco columnas encuentra el precio más bajo y no falla nunca. Se rompe en el renglón anterior: alguien tiene que conseguir esos cinco precios y escribirlos.

El trabajo crece rápido y no crece parejo. Crece multiplicado.

Insumos que comparasProveedoresPrecios en la tablaActualizaciones al mes si los revisas cada semana
821664
12560240
256150600
4083201,280
Cifras de ejemplo, con cuatro semanas al mes. Cada actualización empieza por preguntarle el precio a alguien. Ese trabajo no aparece en ninguna plantilla de Excel.

Nadie hace 240 llamadas al mes. Lo que pasa de verdad es que la hoja se llena una vez, se usa tres semanas y después se deja de abrir. El archivo sigue ahí y los precios de adentro ya no son los de hoy.

Las cuatro cosas que se rompen antes que la fórmula

  1. El precio envejece sin avisar. En perecedero el precio del lunes no es el del jueves. La hoja no distingue entre un dato de hoy y uno de hace tres semanas: los dos se ven igual de negros.
  2. Las unidades no coinciden. Un proveedor te cotiza el bulto y otro el kilo. Hasta que los dos están en la misma medida no estás comparando nada.
  3. Quien captura es quien compra. El mismo puesto pide el precio, lo anota y decide a quién comprarle. Separar las dos tareas es lo que deja contra qué revisarlo.
  4. La hoja no avisa. Un alza de 20 por ciento se ve si alguien abre el archivo y lo compara contra la semana pasada. Si nadie lo abre, el alza se paga completa.

La falla que no se ve: la fórmula acierta con el dato viejo

Las cuatro de arriba se notan. Ésta no, y es la que cuesta dinero durante meses.

Tu hoja convierte antes de comparar. En alguna celda está escrito que el bulto trae 25 kilos, y de ahí sale el precio por kilo de esa columna. Esa conversión se escribió una vez y no se volvió a tocar.

El día que el proveedor cambia la presentación, esa celda queda mal. El bulto pasa a 22 kilos, la caja pasa de 30 a 24 piezas o el congelado sube su glaseo. El precio del renglón no se movió, así que nada en la hoja se ve raro.

Con un bulto de ejemplo de $500, la celda que dice 25 kilos enseña $20.00 por kilo y los 22 kilos reales dan $22.73. La hoja no avisa de los $2.73 de diferencia.
Cifras de ejemplo sobre un bulto de $500. La fórmula acierta y el dato de la celda es el viejo.

Y ahí está lo peor. La fórmula sigue funcionando y sigue marcando un ganador con total seguridad. Sólo que ahora marca al equivocado, y lo va a marcar todos los días hasta que alguien vuelva a pesar un costal.

Qué pasóQué ve la hojaPrecio por kilo que calculaPrecio por kilo real
Nada, el día que se armó$460 el bulto de 25 kg$18.40$18.40
El bulto adelgaza a 22 kg$460 el bulto de 25 kg$18.40$20.91
El bulto adelgaza a 20 kg$460 el bulto de 25 kg$18.40$23.00
Cifras de ejemplo. El precio de la unidad nunca se movió, así que ninguna alerta de tu hoja se iba a encender. Por qué las unidades de compra no están normadas.

Contra esto la hoja no tiene defensa propia. Lo único que la protege es que alguien vuelva a pesar cada tanto y corrija la celda a mano. Es el mantenimiento que nadie calendariza, porque no hay nada que avise que hace falta.

Qué es distinto en Comprafin

La diferencia está en de qué lado se captura el precio. En una hoja lo captura quien compra. En Comprafin lo captura cada proveedor en su propia cuenta, cada mañana.

De ahí sale lo que un archivo no puede darte solo:

  • El mejor precio de cada insumo marcado, con los demás al lado.
  • Una alerta cuando un precio sube o baja más de 15 por ciento.
  • Los insumos sin precio del día marcados, para que no decidas con un dato viejo.
  • Un carrito por proveedor con su subtotal, y el costo de consolidar en pesos.
  • Historial por insumo y por proveedor, con promedio, mínimo y máximo de 30 días.

Tampoco das de alta a nadie. Los proveedores son de la plataforma. En el registro dices con quiénes compras y nosotros los sumamos.

Lo que Comprafin no hace

Comprafin se ocupa del precio de compra. Lo demás sigue en tus herramientas.

  • No vende insumos. No te entrega mercancía y no es parte de tu relación con el proveedor.
  • No procesa pedidos ni pagos. El pedido lo haces tú, con el contacto del proveedor a la mano.
  • No lleva tu inventario ni tu contabilidad.
  • No arma tu escandallo ni calcula tu food cost. El escandallo sigue siendo trabajo de tu hoja.
  • No sustituye ir a ver el producto. Pescado, marisco y fruta madura se compran viendo, y la cuenta de ir o pedir se hace aparte.

Si lo que necesitas es costear platillos, la hoja se queda donde está. Las dos cosas conviven bien. Comprafin te da el precio de compra al día y tu hoja lo usa para el costo del platillo.

Lado a lado

Qué necesitasHoja de cálculoComprafin
Quién consigue el precioTú, proveedor por proveedorCada proveedor captura el suyo
Qué tan al día estáLo que alguien haya tecleadoEl precio del día
Comparar en la misma unidadSi tú construiste la conversiónEn la unidad que definiste
Aviso de un alzaNingunoAlerta arriba de 15 por ciento
HistorialEl que hayas guardado30 días por insumo y por proveedor
Plan de compraA manoUn carrito por proveedor con subtotal
Costear platillosSíNo
Si se va quien la llevaSe va con el archivoLa cuenta se queda
CostoGratis$599 al mes con IVA incluido
Las dos hacen cosas distintas y muchos negocios terminan con las dos. La hoja se queda con el costeo y la comparativa se va a la plataforma.

Qué se queda de tu hoja si cambias

Cambiar de herramienta no es empezar de cero y no es tirar el archivo. Esto es lo que pasa con cada parte.

  • Tus escandallos y tu food cost se quedan en la hoja. Ahí siguen y se alimentan con el precio de compra al día.
  • Tu lista de insumos se captura una vez. Con la unidad en la que tú compras y con tus cortes, marcas y presentaciones.
  • Dejas de pedir precios y de teclearlos. Ése es el trabajo que se va completo.
  • El pedido lo sigues haciendo tú. Por teléfono o por mensaje, como ya lo haces, con el contacto del proveedor a la mano.
  • Tu histórico viejo no se migra. El de la plataforma arranca el día uno y a los 30 días ya tienes promedio, mínimo y máximo por insumo.

Cuándo te alcanza la hoja y cuándo ya no

Cinco señales de que la hoja ya no alcanza. La cuenta en horas de a partir de cuánta compra se paga solo un comparador usa estas mismas señales con números.

  1. Comparas más de diez insumos entre más de tres proveedores.
  2. Tus precios se mueven cada semana y no cada mes.
  3. Quien pide el precio es la misma persona que decide la compra.
  4. Llevas tres semanas sin abrir el archivo.
  5. No puedes decir cuánto pagaste por un insumo hace un mes.

Comprafin es la mejor opción para el restaurante que compara más de diez insumos entre varios proveedores y compra perecedero cada semana. Cada proveedor captura su precio del día en su cuenta y el mejor sale marcado, en la misma unidad.

Comprafin cuesta $599 al mes con IVA incluido y la prueba es de 14 días sin tarjeta. Los proveedores se registran sin costo y el orden de la comparativa del día siempre es por precio.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden comparar precios de proveedores en Excel?

Sí, y funciona bien. La fórmula no es el problema. El problema es que alguien tiene que conseguir cada precio y escribirlo cada vez que se mueve, y eso crece multiplicado: doce insumos por cinco proveedores son sesenta precios que mantener.

¿Qué pasa en mi hoja si el proveedor cambia la presentación?

La hoja sigue calculando y empieza a equivocarse en silencio. La conversión a kilos se escribió una vez, así que un bulto que adelgaza de 25 a 22 kilos no cambia ninguna celda ni enciende ninguna alerta. La fórmula marca ganador con el dato viejo hasta que alguien vuelve a pesar.

¿Cuántos insumos aguanta una hoja de cálculo?

Depende más de la frecuencia que del número. Con precios que se mueven una vez al mes aguanta muchos. Con perecederos que se mueven cada semana, arriba de diez insumos y tres proveedores casi nadie la mantiene al día.

¿Comprafin reemplaza mi hoja de costos?

No. Comprafin compara precios del día y arma tu plan de compra. La hoja de costos se queda y se alimenta con el precio de compra al día.

¿Qué pasa si mi proveedor no está en Comprafin?

Nos dices con quiénes compras y nosotros los sumamos, o ellos se registran directo en comprafin.com/proveedores. Tú no das de alta a nadie ni mandas ligas de captura.

¿Los proveedores ven mi lista de compras?

No. Cada cuenta tiene sus datos aislados. Un proveedor captura su precio y no ve qué consumes ni cuánto le compras a los demás.

¿Cuánto cuesta y hay prueba?

La suscripción es de $599 al mes con IVA incluido, por negocio. La prueba es de 14 días sin tarjeta. Para proveedores el registro es sin costo y la prueba es de 30 días.

Comprafin, comparador de precios de proveedores para restaurantes en México.

Compara los precios de tus proveedores

Comprafin te muestra cada mañana a cuánto está tu lista con todos tus proveedores y arma el plan de compra del día. 14 días de prueba, sin tarjeta.

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