¿Cómo comparo precios si un proveedor me da crédito y el otro no?
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Pasa el plazo a pesos y réstalo. La fórmula es precio por kilo multiplicado por tu tasa mensual de dinero y por los días de plazo entre 30. Con una tasa propia del 1.5 por ciento al mes, 30 días sobre un precio de ejemplo de $62.00 por kilo valen $0.93. Eso deja la cotización con plazo en $61.07 contra $60.00 de contado, así que el contado gana por $1.07. Los dos números se comparan sólo después de pasarlos a pesos por kilo aprovechable. Y la cuenta no decide nada si no tienes el efectivo: ahí el plazo vale lo que vale no quedarte sin producto.
Por qué las dos cotizaciones no se comparan de frente
Un proveedor te cotiza a 30 días y el otro de contado. Son dos precios de dos cosas distintas, porque uno incluye un préstamo y el otro no.
El de contado casi siempre sale más bajo y eso no lo hace mejor. Te está pidiendo el dinero hoy, y ese dinero vale algo en tu caja.
La fórmula, en una línea
Costo del plazo por kilo igual a precio por kilo por tu tasa mensual por los días de plazo entre 30. Es una multiplicación y una división.
Qué entra en cada factor
- Precio por kilo: el de la cotización con plazo, ya pasado a kilo aprovechable.
- Tu tasa mensual: lo que te cuesta el dinero a ti, en por ciento al mes.
- Días de plazo: los días reales hasta que sale la transferencia, no los que dice el papel.
El resultado es un costo por kilo y se resta a la cotización con plazo. El número que queda es el que se compara contra el de contado.
De dónde sale tu tasa mensual
Es el único dato que no está en la cotización y el que más se inventa. Hay tres formas de sacarlo y ninguna necesita un banco.
El descuento por contado que ya te ofrecen
Es la mejor fuente y es tuya. Si un proveedor te baja 2 por ciento por pagar de contado a 30 días, tu tasa mensual es 2 por ciento.
Ese número ya lo midió el mercado contigo. No hay que estimar nada y es el que conviene usar en la fórmula.
La línea de crédito que ya traes
Si tienes una línea bancaria o una tarjeta del negocio, toma su tasa anual y divídela entre 12. Ésa es tu tasa mensual de dinero.
Lo que te costó el último apuro
Si no tienes línea ni descuento, usa lo que pagaste la última vez que te faltó efectivo. Un factoraje, un adelanto de terminal o un préstamo de familia.
La cuenta completa, con números de ejemplo
Las cifras son de ejemplo y no son precios de hoy de ningún insumo. Sirven para seguir los pasos con números redondos.
- Pasa las dos a pesos por kilo aprovechable. La de contado queda en $60.00 y la de plazo en $62.00.
- Define tu tasa mensual. El de contado te ofrece 1.5 por ciento por pagar el mismo día, así que ésa es.
- Calcula el costo del plazo. $62.00 por 1.5 por ciento por 30 días entre 30 da $0.93 por kilo.
- Resta. La cotización con plazo queda en $61.07 por kilo.
- Compara. El contado gana por $1.07 por kilo, que es 1.8 por ciento.
| El de contado | El de 30 días | |
|---|---|---|
| Precio por kilo aprovechable | $60.00 | $62.00 |
| Días hasta el pago | 0 | 30 |
| Costo del plazo al 1.5% mensual | $0.00 | $0.93 |
| Precio comparable | $60.00 | $61.07 |
| Costo del plazo al 5% mensual | $0.00 | $3.10 |
| Precio comparable al 5% | $60.00 | $58.90 |
Los dos últimos renglones son el punto de la pieza. La misma cotización gana o pierde según la tasa que pongas, y la tasa es tuya.
Los errores que hacen mentir la cuenta
Son cuatro y los cuatro inflan el valor del plazo. Vale la pena revisarlos antes de cerrar con el que da crédito.
- Contar los días del papel y no los reales. Si tu contrarrecibo dice 30 y pagas a los 45, el plazo vale más de lo que calculaste.
- Comparar precio de unidad y no de kilo aprovechable. Dos cajas distintas no se comparan por el importe de la caja.
- Olvidar el flete. Uno puede entregar y el otro cobrar la ruta aparte. Ese costo va antes de la fórmula.
- Meter una tasa de banco que no usas. Si nunca has pedido prestado, tu tasa real es el descuento por contado y nada más.
Cuándo la cuenta no decide
Hay tres casos donde la aritmética sale sobrando. En los tres el plazo se toma aunque la cuenta diga que sale caro.
Cuando no tienes el efectivo
Si no hay dinero el martes, el precio de contado no existe. El plazo vale lo que vale abrir la cocina con producto.
Cuando es tu único proveedor de ese renglón
Sin un segundo precio no hay comparación que hacer. El trabajo del mes es conseguir el segundo proveedor, no afinar la fórmula.
Cuando el plazo viene con otra cosa dentro
A veces el que da crédito también reparte dos veces por semana y reemplaza lo que llega mal. Eso se cuenta aparte y casi nunca es poco.
El plazo se decide por insumo, no por proveedor
Es el ajuste que casi nadie hace y el que más dinero mueve. Un mismo proveedor puede convenirte de contado en un renglón y a plazo en otro.
En perecedero el plazo vale poco
Compras fruta el martes y la vendes el jueves. El producto se convierte en dinero antes de que llegue la fecha de pago, así que el plazo no te financia nada.
Ahí conviene pelear el descuento por contado. Es la única palanca que te deja algo en un renglón que rota en tres días.
En abarrote seco el plazo vale mucho
Un bulto de arroz te dura seis semanas en el almacén. Ahí el dinero sí se queda parado en el estante y el plazo te lo devuelve.
La regla corta es comparar los días de plazo contra los días que te dura el insumo. Los días de alcance se calculan así.
Los tres plazos que se ven en la práctica
- 7 días: vale una cuarta parte de un mes. Sobre $62.00 de ejemplo al 1.5 por ciento son $0.22 por kilo.
- 15 días: vale la mitad. Sobre esa misma cotización son $0.47 por kilo.
- 45 días: vale mes y medio. Sobre esa cotización son $1.40 por kilo, y aun así el contado del ejemplo sigue ganando.
Qué se le pide a cada uno
La conversación cambia según quién tiene la ventaja. Con la cuenta hecha, las dos peticiones son concretas.
- Al de contado, si pierde: pídele el plazo que te falta y enséñale que su precio ya no gana.
- Al de plazo, si pierde: pídele el descuento por pago el mismo día, que es la otra cara de su propio crédito.
- A los dos: pide la cotización con la unidad, la calidad y los días de pago escritos.
Llegar con el número cambia la llamada. Lo que de verdad se negocia con un proveedor de insumos está aquí, y el documento con el que se fija la fecha de pago es el contrarrecibo.
Cada cuándo se vuelve a hacer
La fórmula se corre una vez y la tasa se revisa cada seis meses. Lo que cambia seguido son los precios, no el valor del plazo.
En perecedero eso pasa cada semana, así que la comparación se repite sola. La comparación por kilo aprovechable, paso a paso, está aquí.
Comprafin compara cada mañana los precios que capturan los proveedores que el restaurante ya tiene. Guarda los días de pago de cada uno y no interviene en el acuerdo de crédito.
La suscripción es de $599 al mes por negocio con IVA incluido, con prueba de 14 días. Si tienes dos proveedores y una libreta, la fórmula de arriba te resuelve el mes sin pagar nada.
Preguntas frecuentes
¿Me conviene el que me da crédito o el que está más barato?
Depende de tu tasa mensual de dinero. Pasa el plazo a pesos por kilo con la fórmula de esta página y réstalo al precio con plazo. El número que queda es el que se compara.
¿Qué tasa mensual uso si no tengo crédito bancario?
El descuento que un proveedor te ofrece por pagar de contado. Si te bajan 2 por ciento por pagar a 30 días, tu tasa mensual es 2 por ciento y ya está medida.
¿Y si no tengo el dinero para pagar de contado?
Entonces la cuenta no decide. El plazo vale lo que vale no quedarte sin producto, y eso no se compara contra un peso por kilo.
¿Cuánto vale 30 días de plazo?
Tu tasa mensual aplicada al precio. Con una tasa del 1.5 por ciento sobre $62.00 de ejemplo son $0.93 por kilo, y con una del 5 por ciento son $3.10.
¿Cuento los días que dice el papel o los que tardo en pagar?
Los que tardas en pagar de verdad. Si el acuerdo dice 30 días y pagas a los 45, el plazo te está valiendo la mitad más.
¿Pedir plazo me va a subir el precio?
Casi siempre sí, y por eso se compara. El proveedor te está prestando el dinero y lo cobra dentro del precio por kilo.
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